Academia de inglés para niños

Tus hijos aprenderán jugando: hablando en inglés con otros niños, acompañados de guías de habla inglesa. De 5 a 12 años, en Cabezo de Torres.

Apuntarme al taller gratuito

Empezamos el 1 de octubre · plazas limitadas

  • Sin libro de texto
  • Sin deberes
  • Sin exámenes
  • Grupos reducidos
Niños cenando juntos en la mesa de un camping. En lugar de caras llevan burbujas de conversación de colores.

Can I play?

Sure! You're on my team.

It's my turn!

· · ·

Wanna build a camp?

Yes! Let's build a camp.

Mis hijas, este verano, en el camping. Todo lo que faltaba era saber decir «can I play?».

Por qué existe Play Day

Este verano, en un camping, mis hijas se quedaron sin palabras

Tienen 5 y 6 años. Había otros niños, había juegos, había ganas. Lo único que les faltaba era poder decir “can I play?” y entender la respuesta. Pero no sabían cómo hacerlo, no se sentían seguras... se quedaron mirando.

No es que no supieran inglés. Lo dan en el colegio, saben colores, números y algún verbo. Pero nadie les había enseñado nunca a usarlo con otro niño para conseguir algo que querían, que es exactamente para lo que sirve un idioma: para comunicarse.

Para este curso teníamos claro lo que ellas necesitaban, pero no lo encontramos. Así que lo estamos creando para ellas.

Metodología basada en juegos que lleven a conversaciones sobre lo cotidiano: ir a un restaurante, jugar con otros niños, explorar la naturaleza...

El punto de partida

El problema no es que no sepan inglés

Un grupo de niñas jugando sentadas en una manta, vistas desde la puerta de una cabaña de camping.
Saben inglés. Lo dan en el colegio desde los tres años. Lo que no saben es qué contestar.

Muchos niños salen del colegio y de la academia sabiendo rellenar un ejercicio de present simple y sin ser capaces de mantener treinta segundos de conversación. No es culpa suya ni de sus profesores: es que el objetivo era aprobar, y aprobar se consigue con gramática y exámenes.

Nosotros nos enfocamos en lo demás. En que un niño sepa expresarse: pedir, negociar, protestar, contar lo que hizo el finde y reírse en inglés. Y entender lo que los demás le dicen, porque el oído también hay que entrenarlo. La gramática llegará sola, y llegará mejor, cuando ya tenga algo que decir.

Lo que dice la investigación

Hay mucho mito con el inglés y los niños

Esto es lo que dicen algunos estudios.

Para llegar a hablar como un nativo hay que empezar antes de los 10 o 12 años

Lo sitúa ahí el mayor estudio que se ha hecho nunca sobre esto, con 669.498 personas. Es justo la edad de nuestros grupos.

Hartshorne, Tenenbaum y Pinker, 2018

A esta edad la pronunciación todavía se moldea

El acento queda más marcado cuanto más tarde se empieza, y la pendiente arranca hacia los 7 años. De los 5 a los 12 están a tiempo, escuchando mucho inglés hablado.

Flege, Munro y MacKay, 1995

A los cinco años, estudiar inglés no sirve. Escucharlo y hablarlo para participar en un juego, sí. Es lo único que hacemos aquí.

Cómo trabajamos

6 decisiones que lo cambian todo

1. El inglés es el medio, no la asignatura

No damos clase de inglés: jugamos, construimos, investigamos, y creamos proyectos — y todo eso ocurre en inglés. El idioma es la herramienta para hacer algo divertido, nunca el tema del día.

2. Nadie está obligado a hablar

Los niños atraviesan un periodo en el que necesitan escuchar mucho, antes de atreverse a pronunciar. Forzarlo genera bloqueo y vergüenza. Aquí se respeta ese tiempo: se les habla, se les incluye, y se genera contexto para facilitar la comprensión. Ver a sus iguales hablar, les motivará poco a poco para ir soltándose.

3. Documentamos, no examinamos

En lugar de notas, recibirás lo que tu hijo ha hecho y dicho: fotos del proyecto, audios, frases nuevas que ha usado. Vas a ver el avance, no una letra en un boletín.

4. Grupos reducidos

Los grupos aquí son reducidos pero equilibrados: queremos que haya interacción. La guía adaptará el nivel de conversación al dirigirse a cada niño para favorecer su progreso y animarle a participar. Jugar con los demás será el motor más potente que le lleve a cada niño a mejorar.

5. El espacio enseña

Tomamos de la metodología Reggio Emilia la idea de que el espacio es un maestro más. Además, cada juego genera el contexto necesario para que el niño entienda y asocie lo que escucha a su significado. Alimentando, así, el proceso de aprendizaje.

6. Cada edad, su método

Reggio Emilia es nuestra base, pero no es dogma: en los mayores combinamos el espacio enriquecido con aprendizaje por proyectos y juegos de rol, porque a los 11 años ya no se juega igual que a los 5.

Tres grupos

Porque un niño de 5 y uno de 12 no juegan a lo mismo

5–6 años

Los pequeños

Juego simbólico, canciones, cuentos y rutinas. El lenguaje corporal acompaña las palabras: se pide, se señala, se repite y se canta. Aquí el objetivo es que el inglés suene normal y no haya reparo en utilizarlo.

7–9 años

Los medianos

Retos cooperativos, juegos de rol y proyectos cortos: montar una tienda, resolver un misterio, construir un campamento entre todos. Se negocia, se discute y se decide — en inglés.

10–12 años

Los mayores

Proyectos largos que crean algo real: un pódcast, un cortometraje, un cómic, un "scape room". A esta edad necesitan que lo que hacen tenga sentido y salga de ellos. Ellos proponen y nosotros acompañamos. 

Ejemplos de algunas de nuestras actividades por edades

Cada actividad persigue algo concreto que el niño va a poder decir después. Estos son nueve de los muchos juegos que tenemos preparados.

5–6 años

Hello Train

Forman un tren, y para engancharse al de delante hay que saludarle y preguntarle qué tal.

“Hello, I'm Lucía. How are you?”

The Sleeping Bear

Un niño hace de oso dormido rodeado de su comida. Los demás se acercan de puntillas a pedírsela.

“Can I have the apple?”

Snack Shop

Montan una tienda y se turnan para vender y comprar. El dependiente no entrega nada si no se lo piden en inglés.

“How much is it? Here you are.”

7–9 años

The Wrong Sandwich

La profe prepara un sándwich haciendo justo lo que le dicen, mal a propósito. Hay que corregirla con precisión.

“Put the cheese on the bread!”

Build the Camp

Construyen un campamento entre todos. La caja de materiales solo se abre si le piden las cosas en inglés.

“Can you pass me the tape?”

Who am I?

La profe tiene una cartulina sobre su frente con un objeto. Los niños tendrán que dar pistas en inglés para que consiga adivinarlo.

“You can use it to cook food. Is it an oven?”

10–12 años

Alibi

Dos sospechosos preparan juntos una coartada. El resto les interroga por separado buscando contradicciones.

“What were you doing at 8pm?”

Silent Debate

Se debate por escrito sobre un papel grande, todos a la vez y sin hablar. Después se lee el hilo entero en alto.

“I disagree, because…”

The Podcast

Eligen tema, escriben el guion, se entrevistan entre ellos y lo graban. Lo escucharán sus familias, y eso lo cambia todo.

“What do you think about…?”

Una sesión de 55 minutos

Qué pasa de verdad cuando entra por la puerta

alta baja Welcome Juego Proyecto Libre Cierre 00–10 10–25 25–42 42–50 50–55
La energía de la sesión está diseñada: sube dos veces y baja al final. Por eso salen contentos por la puerta y no desbocados. 

00–10

Welcome circle

La rutina de entrada, siempre igual: cómo estás, qué tal el día, qué toca hoy. La repetición es la que hace que estas frases se queden para siempre.

10–25

Juego con objetivo

Un juego de movimiento que consiste en entender y decir algo. Se gasta energía y se activa el idioma sin darse cuenta.

25–42

El proyecto del mes

El bloque central. Trabajan en una misma temática durante todo el mes: deportes, naturaleza, salud, reciclaje, mercados, hostelería, arte... Aquí es donde aparece el vocabulario nuevo introducido por el profesor.

42–50

Juego libre acompañado

Eligen entre varios juegos. Con la profe dentro del juego hablando en inglés. Es el rato que más se parece al camping, y el que más sirve.

50–55

Cierre

Se recoge, cada niño dice una palabra nueva que ha aprendido y usado hoy y la apuntamos en el mural del grupo. Salen con algo que enseñarte.

Pruébalo tú

Treinta segundos dentro de una sesión

Tres momentos reales de una clase. En cada uno, elige qué crees que haría tu hijo. Verás que ninguna de las tres opciones está mal — y eso no es que seamos blandos: es exactamente el método.

La profe · minuto 3, welcome circle

“Hello! How are you today?”

Tu hijo lleva dos semanas viniendo. Le toca a él. ¿Qué hace?

  • “I'm good, thanks!” La profe sigue la rueda sin detenerse. Esta frase no la ha estudiado nunca: la lleva oyendo y diciendo en cada clase, dos días por semana, siempre al entrar. Ya no la piensa, le sale.
  • “I am fine, thank you, and you?” La de libro. Vale exactamente igual. Poco a poco escuchará e integrará otras formas menos formales de decir lo mismo, y ganará naturalidad. 
  • Se encoge de hombros y no dice nada. También vale. Demuestra que está en el sitio correcto. Hay una fase en la que un niño necesita entender y sentirse seguro mucho antes de atreverse a producir. La profe le sonríe, le dice “good to see you” y pasa al siguiente. Empujarle justo aquí es lo que crea el bloqueo que luego dura años.

Otro niño · minuto 18, Snack Shop

“Hello! What do you want?”

Han montado una tienda y hoy le toca vender a otro. Tu hijo quiere la manzana. La tiene delante, a un palmo.

  • “Can I have the apple, please?” Se la dan. Y fíjate en lo que acaba de pasar: nadie le ha explicado nunca qué es can I have ni en qué unidad va. La ha usado porque era la única manera de conseguir la manzana. Así se aprende un idioma.
  • “Apple.” Se la dan igual. Nadie le hace repetirlo bien. En la siguiente ronda le toca vender a él, y oirá a los demás pedírsela entera unas cuantas veces seguidas. Eso hace más que cualquier corrección.
  • La señala con el dedo, sin hablar. El dependiente le sonríe y espera. No se la da, pero tampoco se la niega: le pregunta “apple?” y espera a que asienta. Hoy asiente. Dentro de un mes la pedirá sin problema.

Otro niño · minuto 45, juego libre

“Wanna be on my team?”

Esto no lo ha propuesto la profe. Ha salido de ellos, en el rato en que juegan a lo que quieren.

  • “Yes! Let's build a camp.” Este es el momento por el que existe Play Day. No hay profesora dirigiendo ni objetivo que cumplir: hay dos niños de siete años montando algo juntos, en inglés, porque les apetece.
  • “¡Sí!”, y se levanta corriendo. Perfecto. La profe, que está dentro del juego y no fuera vigilando, dirá en voz alta “great, you're on my team!” mientras coloca las cajas. A nadie se le ha pedido que hable en inglés: se habla, y ya está.
  • Dice que no, que está con otra cosa. También es una respuesta. La profe, atenta, le puede proponer distintas formas de participar más acordes con la energía del niño ese día.  Lo que no le va a pasar es quedarse fuera porque no sabe qué contestar — que es exactamente lo que les pasó a mis hijas en el camping.

Eso son tres de los cincuenta momentos que caben en 55 minutos.

Ninguno era una clase de inglés. En los tres, tu hijo ha conseguido lo que quería usando el idioma — que es justo para lo que sirve. Y en los tres podía haberse callado sin que pasara nada.

Apuntarme al taller gratuito

Sinceridad por delante

Lo que no vas a encontrar aquí

Si lo que buscas es que tu hijo apruebe inglés o saque un título oficial, hay academias en Murcia que lo hacen muy bien y te las recomendamos sin problema. Play Day es otra forma de enseñar y aprender inglés.

Quién estará con ellos

La persona importa más que el método

Estamos seleccionando al equipo con tres condiciones innegociables: nativo o, en su defecto, nivel muy alto y acento sólido; formación o experiencia real con niños desde la crianza respetuosa; y ese don que no se certifica pero se nota en cinco minutos con un grupo de críos.


Cuando tengamos cerrada a la persona, la conocerás antes de decidir nada. Podrás hablar con ella y ver una sesión.

Lo práctico

Ritmo, horarios y plazas

Puedes venir una o dos veces por semana. Eliges el ritmo y los días, y a partir de ahí son siempre los mismos.

Lo que recomendamos

2 sesiones por semana

Turno A, lunes y miércoles. O turno B, martes y jueves.

Entre un lunes y un miércoles a un niño no le da tiempo a olvidar lo del último día. Eso es lo que hace que las frases se queden.

1 sesión por semana

Eliges un día: lunes, martes, miércoles o jueves.

Para empezar sin comprometerse a mucho, o para cuando la tarde no da para más. Se avanza más despacio, pero se avanza.

16:00 – 16:555 – 6 años
17:00 – 17:555 – 6 / 7 – 9 años
18:00 – 18:557 – 9 años
19:00 – 19:5510 – 12 años
Edades
5 a 12 años
Tamaño del grupo
Reducido
Ritmo
1 o 2 sesiones semanales
Duración
55 minutos
Matrícula
Sin matrícula
Segundo hermano
Con descuento
Dónde
C/ Francisco de Moncada, 4

Los grupos se abren según se van llenando, y ninguno crece más de la cuenta. Si te interesa el proyecto pero la franja horaria no te encaja, dínoslo igualmente: todavía estamos a tiempo de cuadrar horarios.

¿Y cuánto cuesta?

No hay una cifra única: cambia según vengas una o dos veces por semana y según apuntes a un hijo o a dos. Escríbenos y te la decimos en el momento, en el mismo mensaje y sin pedirte más que la edad del niño.

Preferimos decirlo hablando porque en la misma conversación te podemos contar qué grupos quedan libres, a qué hora, y con quién va a estar. Eso no cabe en una tabla.

Preguntar por WhatsApp

Preguntas que ya nos habéis hecho

Lo que suele preocupar

Mi hijo no sabe nada de inglés. ¿Se va a agobiar?

No, porque no hay nada que aprobar. Los primeros días entenderá por el contexto, el gesto y el juego, igual que hizo con el castellano. Nadie le va a pedir que hable antes de tiempo.

¿Le va a servir para el colegio?

Sí, pero de rebote y a medio plazo. Un niño que habla con soltura acaba yendo sobrado en clase. Lo que no vamos a hacer es dar el temario del cole ni ayudar con los exámenes.

Es muy tímido y le cuesta hablar hasta en español.

Es justo el perfil para el que están pensados los grupos reducidos. En un grupo grande se esconde; en uno pequeño, jugando, no hace falta que se exponga para participar.

¿Cuántos niños hay en cada grupo?

Pocos: los que permitan que a tu hijo le toque hablar varias veces en cada sesión, y no una sola. Ese es el criterio, y es lo que separa hablar de escuchar hablar. Si quieres saber cuál es la ratio del grupo al que iría tu hijo, contáctanos sin compromiso. El número mínimo para abrir un grupo son 5 niños.

¿Cuánto cuesta? No lo veo en ninguna parte.

No está porque no es una sola cifra: cambia según vengas una o dos veces por semana y según apuntes a un hijo o a dos. Escríbenos por WhatsApp y te la decimos en el momento, con todo lo que incluye y sin que eso te comprometa a nada.

¿Con una sesión a la semana es suficiente?

Se avanza, pero más despacio de lo que parece. Entre un lunes y un miércoles a un niño no le da tiempo a olvidar lo del último día; entre un lunes y el lunes siguiente, sí, y parte de la sesión se va en recuperar terreno. Si puedes, ven dos veces. Si no puedes, una sirve muchísimo más que ninguna.

¿Cuándo empezáis?

El primer grupo empieza el 1 de octubre de 2026. Antes hacemos un taller de prueba gratuito con un grupo pequeño, para ver qué funciona y qué no y arrancar con las familias que estén desde el principio. Si quieres estar en ese primer grupo, dínoslo cuanto antes: las plazas son las que son.

Taller de prueba · gratuito · sin compromiso

Lo estamos montando. Nos gustaría montarlo contigo

Dos sesiones gratuitas en el local para que los niños lo prueben y tú nos digas sin filtro qué te parece, qué cambiarías y qué te haría apuntarles. El primer grupo empieza el 1 de octubre de 2026 y las plazas por grupo son limitadas.

O déjanos tus datos y te escribimos nosotros:

Protección de datos. Responsable: Antonio Ferre Sánchez (NIF 48521614D), C/ Francisco de Moncada, 4, 30110 Cabezo de Torres (Murcia). Finalidad: responder a tu solicitud y organizar el taller de prueba. Legitimación: tu consentimiento. No cedemos tus datos a nadie ni los usamos para nada más. Puedes acceder a ellos, rectificarlos o pedir que los borremos escribiendo a info@playdayenglish.es.