Play Day English Pedir información

Va a un colegio bilingüe y no habla inglés Por qué pasa, y qué se puede hacer desde Murcia

Aprueba inglés, se sabe los colores y los animales y estudia Science en inglés. Pero el día que otro niño le habla en inglés en la playa, se queda callado. Si te suena, no es que a tu hijo le pase algo ni que su colegio lo esté haciendo mal. Es que entender, aprobar y hablar son tres cosas distintas, y un aula da mucho de las dos primeras y muy poco de la tercera.

Pedir una clase de prueba

Tres cosas que parecen la misma

Las dos primeras se pueden hacer en silencio. La tercera, no. Y es la que se echa en falta el día que hace falta: en un viaje, en un camping, con un primo que vive fuera.

Así empezó Play Day English. Las hijas de su fundador, de cinco y seis años, pasaron un verano en un camping rodeadas de niños que hablaban inglés, y no pudieron jugar con ellos. No les faltaban palabras sueltas: les faltaba haber dicho alguna vez una frase de verdad, a alguien, para algo.

Lo que el bilingüe sí le da

Bastante, y conviene no quitárselo. Un niño que pasa varias horas a la semana oyendo inglés en el aula se acostumbra a su sonido, entiende mucho más de lo que dice y no ve el idioma como algo raro. Tiene vocabulario, a veces más que sus padres. Todo eso es la base sobre la que luego se habla.

Lo que un aula no puede darle: tiempo para hablar

Haz la cuenta con una clase de cincuenta minutos y veintitantos niños. Aunque la profe no dijera ni una palabra, a cada niño le tocaría hablar un par de minutos. Y la profe tiene que explicar, que para eso está. Lo que queda, en la mayoría de los casos, es contestar una pregunta cuando le toca, delante de toda la clase y sabiendo que se puede equivocar.

Hablar se aprende como se aprende a montar en bici: haciéndolo muchas veces, en ratos cortos, con un motivo para hacerlo y sin miedo a caerse. Eso no es un fallo del colegio. Es lo que pasa con cualquier cosa que se enseña a toda una clase a la vez.

Lo que dice la investigación

Hay un estudio que sorprende a casi todo el mundo. En Cataluña se siguió a alumnos que empezaron inglés en el colegio a los 8, a los 11, a los 14 años y de adultos, y se les midió con las mismas horas de clase. Los que empezaron más tarde avanzaban más deprisa. La conclusión de la investigadora no es que empezar pronto no sirva, sino que las horas de clase convencional, sin contacto real con el idioma fuera del aula, no aprovechan lo que tiene de especial un niño pequeño.

Y lo que tiene de especial es que aprende usando, no analizando. Un niño de seis años no necesita que le expliquen cuándo se pone la «s»: necesita decir «Can I have the red one, please?» las veces suficientes, en un juego donde sirva para algo, hasta que le salga sola.

Sobre el acento, otra cosa que conviene saber: que se le note de dónde es y que se le entienda son cosas distintas. La meta razonable no es que suene de Oxford, es que lo entiendan en cualquier parte, y que él se atreva.

Fuentes: Muñoz (2006), proyecto Barcelona Age Factor; Munro y Derwing (1995), Language Learning.

Lo que hacemos nosotros, que es lo que le falta

En Play Day English el inglés no es una asignatura: es la forma de jugar. Los niños van al supermercado de la clase y compran en inglés, cocinan una receta sencilla, se piden las cosas unos a otros. Cada juego necesita una frase concreta, y esa frase vuelve sesión tras sesión hasta que sale sin pensarla. No se memoriza una lista: se usa.

Los grupos son por edades y reducidos a propósito: los justos para que a cada niño le toque hablar muchas veces cada tarde, no un par de minutos. Nadie le obliga a hablar el primer día, porque el niño al que se obliga aprende sobre todo a tener miedo. Y no hay libro, ni deberes, ni exámenes: ya tiene los del cole.

Lauren, nuestra profe, ha dado clase de primaria en colegios bilingües. Esto que lees lo ha visto desde el otro lado de la mesa, y es una de las razones por las que existe Play Day.

Hay clase de lunes a jueves por la tarde, una o dos tardes a la semana, en Cabezo de Torres. El horario de cada edad está en la página de la extraescolar de inglés, y de dónde sale el método, en la página principal.

Lo que puedes hacer en casa, aunque no hables inglés

No le preguntes «¿cómo se dice perro?». Es un examen, aunque sea con cariño, y un niño que ya se siente examinado en el cole contesta menos, no más.

Dale un motivo en vez de una pregunta. Un juego en el que haya que pedir algo en inglés para conseguirlo funciona mejor que cualquier repaso. Tenemos juegos de inglés para imprimir, con cómo suena cada frase escrito para un padre que no habla inglés, y cuentos en inglés con la traducción debajo.

Equivócate tú primero. Si te oye decir una frase mal y no pasa nada, entiende que aquí equivocarse está permitido. Es lo más útil que le puedes enseñar sobre el inglés, y no hace falta saberlo.

Lo que nos preguntan

Preguntas frecuentes

¿No le va a liar tener el inglés del cole y el vuestro?

No. Es el mismo idioma usado de dos maneras: en el cole lo estudia y aquí lo usa. Muchas palabras que se sabe del cole son justo las que aquí le hacen falta para jugar, y por fin les encuentra un para qué.

¿Le va a subir la nota de inglés?

No es lo que buscamos, y no te lo vamos a prometer. No repasamos el libro del cole ni hacemos sus deberes. Lo que buscamos es que se atreva a hablar, que es lo que en el aula casi no le da tiempo a practicar.

Lo pasa mal con el inglés del cole. ¿Aquí también lo va a pasar mal?

Aquí no hay exámenes, ni notas, ni nada en rojo. Si un día no quiere hablar, no habla: puede quedarse escuchando y jugar igual. Muchos niños que llegan cansados del inglés lo vuelven a ver como algo que sirve para jugar, no para que te corrijan.

¿Hace falta que vaya a un bilingüe para apuntarse?

No. Vienen niños de colegios bilingües y de colegios que no lo son. Los grupos van por edades, no por nivel, y en cada juego hay sitio para el que dice una palabra y para el que dice la frase entera.

¿Se puede probar antes de apuntarse?

Sí. Pide una clase de prueba y tu hijo viene un día a su grupo, como uno más. Lo ves salir de clase y decides con eso.

Que venga una tarde y lo veas

Pide una clase de prueba y tu hijo viene a su grupo, como uno más. Lo ves salir y decides con eso. El precio te lo contamos por WhatsApp: no hay matrícula y el segundo hermano tiene descuento.

Pedir una clase de prueba

Inglés para hablar, para niños de 5 a 12 años · Cabezo de Torres (Murcia) · 633 75 17 05