Podcast · Episodio 2
Es una de las dudas que más nos llegan: el niño sale de la clase de inglés contando que ha pintado. ¿Y el inglés? En la segunda semana, la de Halloween, Estefanía se lo pregunta a Lauren, y de ahí la conversación acaba en cómo crió ella a sus hijos en inglés viviendo en España.
En este episodio
«Esta es una pregunta muy frecuente», reconoce Lauren, y le encanta contestarla. Cuando un niño está dibujando o pintando, «para mí es una gran oportunidad para ofrecerle nuevo vocabulario a ese niño»: las palabras de lo que está haciendo en ese momento.
La clave es que pintando el niño baja la guardia. «Es una manera donde el niño se relaja mucho y su conciencia no está en el vocabulario nuevo». Lauren se sienta a su lado y le da conversación, «sin que sea tan intenso de mirar en la cara y esperar a la respuesta». Y no lo elige ella: cuando pregunta a los niños qué les gusta, sale el fútbol, el voleibol… «pero siempre, siempre suele salir dibujo o pintura».
Estefanía lo cuenta desde su propia experiencia: le enseñaron a sentarse, repetir y memorizar, y luego, en el día a día, sacar eso que se ha memorizado sin sentido práctico es muy difícil. «Es muy complicado y además muy aburrido», contesta Lauren.
Y hay algo más: un niño que llega a la extraescolar de inglés viene de pasar el día en el colegio. «Yo siempre lo comparo que nosotros llegamos del trabajo y no nos gusta que nos vuelvan a poner a trabajar». Por eso, para que esté motivado, «yo tengo que ofrecerle algo diferente, otra manera de aprender»: experiencias en las que el inglés «tenga sentido para ese niño».
Lauren es honesta con lo que da de sí una o dos horas a la semana: con eso, es complicado que un niño acabe siendo bilingüe. «Pero sí que podemos ofrecerle la escucha, de que le vaya sonando, de que no coja miedo». Por eso no conviene esperar que el niño salga recitando vocabulario: «A ver cuántas palabras has aprendido hoy. No, eso aquí no va a pasar».
Lo que sí pasa es otra cosa. Con las frases que se repiten en clase, «a la tercera vez que se lo digas, lo va a repetir y lo va a comunicar con sus compañeros». Lo han visto ya esta semana. El consejo para las familias es confiar: «Hay que confiar en que ellos están en la clase, que ellos van a estar escuchando y los resultados van a salir. Puede ser al mes, puede ser a los seis meses».
En un mismo grupo hay niños de colegios distintos y con experiencias muy distintas con el inglés. No se separan por nivel: se quedan con los de su edad y cada uno tiene su objetivo de la semana. Mezclados, además, «van cambiando ese rol dentro del ambiente. Ahora voy a cuidar del pequeño, pero voy a esforzarme un poquito más para llegarme al nivel de la niña que tengo en el otro lado».
Y a veces el objetivo es ir hacia atrás. «Puede ser que tengas muchas palabras memorizadas y a la hora de hablar tienes cero confianza». En ese caso: «vuelve para atrás, coge algo donde tú te sientes cómoda, deja al niño que tenga su éxito. Y una vez que ha conseguido eso, lo demás va a salir».
Juegos de mesa, juegos con el propio cuerpo, salidas al parque siguiendo instrucciones y, ahora en otoño, la naturaleza. Tocando mucho, porque «los niños son muy sensoriales». Y casi siempre con un reto, porque «los niños les encantan los retos»; pero los juegos, «en vez de tener premios, porque no buscamos poner los niños a competir», tienen una meta que cada niño se pone consigo mismo.
Lauren tiene dos hijos nacidos en España, de padre español y escolarizados en castellano, y los dos hablan inglés. No fue sin esfuerzo: constancia y buscar ocasiones para meter el idioma en el día a día, «muy parecido a lo que estamos aquí haciendo en Play Day English».
Igual que en clase, «nunca al principio les pedía que me contestaran en inglés». Hubo meses en los que ella hablaba en inglés y ellos contestaban en castellano. «Y yo preocupada, digo, madre mía, soy profesora de inglés y estos niños yo veo que van cogiendo el castellano antes». Hasta que un día, «como que se juntaron las piezas del puzle y salió el idioma». Ahora se ofrecen a traducir en el médico o en una cafetería, porque «se dieron cuenta que tenían un superpoder dentro».
Sin pantallas hasta los cinco años, y cuando llegó el momento, la primera película fue en el cine: «su primera experiencia en el cine fue en versión original». Música en inglés en el coche, con las canciones que les gustan puestas una y otra vez. Y sobre todo cuentos: «Los cuentos han sido maravillosos». Muchos de los libros de su biblioteca están ahora en Play Day.
Volver a ver la misma película tampoco es perder el tiempo: aunque no hayan entendido todo el vocabulario, «como saben lo que viene, ya les da esa confianza».
Las primeras semanas de noviembre son para terminar de conocerse, con juegos dinámicos y entrevistas entre ellos. «Y luego ya pasaremos al bosque de otoño»: descubrir y clasificar los pequeños tesoros de la naturaleza, salir siempre que se pueda y probar los sabores del mes.
Play Day English es una extraescolar de inglés para niños de 5 a 12 años en Cabezo de Torres, a unos minutos de Murcia. Si buscabas una academia de inglés para niños en Murcia, esto se parece poco: sin libro de texto, sin deberes y sin exámenes, en grupos reducidos y jugando en inglés con otros niños. Lo mejor para saber si encaja con tu hijo es que venga a probar.
Inglés para niños de 5 a 12 años · Cabezo de Torres (Murcia) · 633 75 17 05